Técnica y origen del raku

En esta entrada de blog vamos a hablar de la técnica cerámica del raku, tanto de sus orígenes en Japón, muy vinculados a la ceremonia del té japonesa de la que ya hablamos en un artículo anterior y su evolución gracias a la llegada a occidente de la técnica y su reinterpretación.

También explicaremos el proceso para realizar una cocción de raku y las consideraciones que se deben de tener para conseguir realizar la técnica con éxito.

Significado de raku y su símbolo

Ciertos autores otorgan a la palabra raku el significado de acepciones como son: felicidad, placer o goce. Aunque muy posiblemente este significado no sea del todo cierto y venga promovido por la leyenda atribuida con el paso del tiempo a la propia palabra que sirve para nombrar esta técnica cerámica. La explicación más probable del origen del término es que deriva del nombre del palacio Juraku de Japón ya que inicialmente esta cerámica solo se fabricaba para el uso en este lugar.

En cuanto al símbolo de raku fue otorgado a partir de la segunda generación de la familia raku para el marcado de las piezas junto con el apellido que los acompañará hasta tiempos actuales.

A continuación, podéis ver una representación del símbolo que representa al raku:

Sello de la familia raku.

Orígenes del raku

La historia del raku comienza con Chōjirō, primer miembro de la familia raku, cuando conoce al maestro de la ceremonia del té llamado Rikyu. En un primer momento Chōjirō era fabricante de tejas e inicialmente entra a trabajar en la corte de la mano de Rikyu para realizar esta labor.

Más adelante, bajo el dictado de Rikyu, Chōjirō fabricaría sus primeros boles de té para las ceremonias que se realizaban en la corte. Estas piezas, al ser Chōjirō el alfarero de la corte, nunca salieron de los círculos oficiales de la aristocracia japonesa.

Tras el primer miembro de la familia raku sucederá una tradición que pasará de generación en generación a través de sus descendientes, que adoptarán el apellido raku, hasta la llegada de nuestros días. A continuación podéis ver un vídeo de Raku Kichizaemon que es descendiente del creador de la técnica.

Características de la cerámica raku japonesa

Era una cerámica dedicada a fabricar utensilios para su uso en la ceremonia del té, como son: boles para té, jarra de agua, bol de comida, incensario, contenedor de incienso, platos, etc.

Además, eran piezas moldeadas a mano y conformadas mediante cortes con espátula lo que otorgaba a los objetos de unas formas irregulares y un aspecto austero. Los colores más utilizados y apreciados para decorar las piezas eran el rojo y el negro ya que realzaban el aspecto del té.

A diferencia de las técnicas cerámicas tradicionales de Japón en las que las piezas eran cocidas en hornos comunales, el raku se cocía en hornos familiares o de individuos que trabajaban en casa. Esto se debía a que esta técnica necesitaba de una temperatura menor para la creación de las piezas con lo que era factible para la gente tener hornos particulares que alcanzaran esa temperatura sin un consumo excesivo de combustible.

Estas piezas eran muy apreciadas para tomar el té debido a que sus paredes no conducen el calor con lo que permite sostener el bol en la mano sin quemarse además de que no se pierde la temperatura del contenido. También la textura rugosa de los bordes resulta agradable para los labios.

Llegada a occidente de la técnica

El raku llega a occidente a través del inglés Bernard Leach, que conoció la técnica durante una fiesta en un jardín de Japón y le resultó algo chocante, más adelante escribiría un libro sobre cómo realizar la técnica.

El pionero en llevar la técnica a estados unidos fue Warren Gilberson que realizó una exposición en su país en 1939 con piezas que él mismo había realizado con la técnica.

Sin embargo, el que revolucionó la técnica respecto a su concepción original fue Paul Soldner, que únicamente utilizando como apoyo el libro de Leach se aventuró a hacer una cocción de raku y durante el proceso se le ocurrió introducir una de las piezas recién sacadas del horno en unas hojas, con este acto enfría la pieza en atmósfera reductora al contrario de como se realizaría en la técnica tradicional japonesa en el que la atmósfera siempre es oxidante. A esta forma de realizar raku se le llama raku americano y abrió un abanico de posibilidades en cuanto a variedad de vidriados y efectos que se pueden conseguir con la técnica.

Este hecho ha propiciado una evolución constante de la técnica hasta la actualidad, con la que cada vez se realizan piezas de un mayor tamaño necesitando para ello mejoras técnicas tanto en hornos como en la composición de las pastas cerámicas.

¿Cómo se hace una cocción de raku?

A continuación, se explicará paso por paso la realización de una cocción mediante la técnica del raku apoyándonos en imágenes del proceso.

En este caso la técnica empleada es la del raku americano, aunque la única variación que habría que tener en cuenta es que para realizar la técnica tradicional japonesa el enfriamiento se realizaría sin meter la pieza entre materia orgánica.

Calentamiento del horno y decoración de las piezas

El paso previo a la realización del raku es el calentamiento del horno, este debe d llegar a una temperatura cercana a los 1000ºC antes de iniciar la cocción de las piezas.

Durante el tiempo de espera se puede aprovechar para realizar el esmaltado de las piezas a cocer, que deben de estar previamente bizcochadas.

Grupo de piezas esmaltadas y sin cocer.

Hay que tener en cuenta que para que estas piezas no se rompan durante esta técnica deben estar realizadas con un barro especialmente formulado para raku, esto quiere decir que entre sus características deben de estar la de aguantar un alto choque térmico.

Hoy día los proveedores de pastas cerámicas ya venden productos especialmente indicados para la realización de esta técnica, en cualquier caso, alguno de los elementos que deberá contener la pasta (no necesariamente todos a la vez) para que le ayude a aguantar la variación de temperaturas brusca serían: chamota, arena, petalita, espomudeno, talco, sílice, feldespatos, vermiculita, wollastonita, etc.

Fundido del esmalte

Una vez el horno está a temperatura y la pieza esmaltada se introducirá en el horno y se esperará un tiempo para que la temperatura en la pieza se equilibre y el esmalte funda completamente.

Dos piezas de cerámica recién metidas en el horno.

Extracción de la pieza del horno y reducción del esmalte

Una vez la pieza ha adquirido la temperatura y el esmalte ha fundido del todo se extraerá la pieza, normalmente utilizando unas pinzas para raku, y en el caso del raku americano se introducirá en un cubo metálico con materia orgánica en su interior, como puede ser serrín, hojas, papel o cualquier otra cosa similar.

Pieza de cerámica sacada del horno con pinzas de raku.

Una vez introducida la pieza en el cubo se tapará la boca de este, de esta forma se sofocará la llama generada y se producirá una reducción del esmalte al haberse consumido todo el oxígeno en el interior del cubo.

Piezas calientes en un cubo de serrín.

Enfriamiento

Tras mantener la pieza durante un tiempo en el cubo tapado se volverá a sacar con las pinzas y se introducirá en un cubo con agua, de esta forma quedará fijada la reacción química de reducción y la pieza estará terminada.

Cerámica enfriada en agua.